«Defender duro y correr», la identidad del nuevo Capri para el 2026
Eduardo Díaz, el DT de Capri, detalló la pretemporada, destacó la profesionalización del cuerpo técnico y analizó un plantel que combina experiencia y juventud para volver a los primeros planos.
Tras un 2025 de transición, Capri ha decidido cambiar el chip. Con una estructura renovada y los objetivos claros, el equipo se prepara para ser protagonista en la Liga Federal de Básquetbol 2026. Al frente del proyecto, Díaz compartió los detalles de una pretemporada que busca consolidar una filosofía de juego intensa y ambiciosa.
Una preparación integral y profesional
El enfoque actual trasciende lo meramente deportivo. Díaz enfatizó que la preparación física, técnica y táctica se está dando de forma simultánea y gradual. «Estamos arrancando con un bloque integral. La meta es ir incorporando conceptos tácticos a medida que la base física se asienta», afirmó el entrenador.
Una de las grandes lecciones del año pasado fue la gestión de los tiempos. «Este año tomamos decisiones con prontitud. El año pasado salimos tarde al mercado por indecisiones sobre la participación; esta vez, moverse rápido nos permitió formar un grupo humano muy prometedor», señaló Díaz.
Además, el club apostó por jerarquizar su estructura externa. El DT destacó la ampliación de su staff: «Logramos sumar más profesionales al cuerpo técnico. Esto es clave porque el trabajo se simplifica y permite delegar tareas específicas, algo vital para la profesionalización que buscamos».
La identidad: Velocidad y experiencia
La premisa de juego para este 2026 es innegociable: «Defender muy duro y poder correr». Para lograrlo, el equipo ha buscado un equilibrio clínico entre piezas de distintas generaciones. Según el técnico, cuentan con jóvenes capaces de imprimir velocidad y veteranos con el oficio necesario para marcar ventajas en los momentos de tensión, buscando así un «básquet más vistoso».
Díaz no ocultó su entusiasmo con el entorno que rodea al equipo: «Estoy muy conforme con el plantel, el staff, la dirigencia y, especialmente, con un grupo de padres que se ha sumado a trabajar para fortalecer toda la estructura del básquet del club».
Nombres propios y el desafío regional
Al analizar las individualidades, el entrenador puso la lupa en tres nombres: Joaquín Cajal, Nicolás Falero y Franco Zandomeni. Hizo una mención especial para «Kako» Zandomeni, con quien comparte una sintonía táctica total: «Tiene la identidad que busco. Con la llegada de nuevos internos, esperamos que pueda soltarse más en su juego». Sobre Joaquín, destacó su capacidad «revulsiva» y su perfil de líder físico en la cancha.
El camino no será sencillo. Díaz reconoce el nivel de la zona, especialmente por la fortaleza de los clásicos locales. «Los tres equipos posadeños pueden estar tranquilamente entre los tres primeros de nuestra zona, no será fácil», advirtió. Sin embargo, la estrategia de puntos es clara: «De local queremos ganar todo y afuera intentaremos ‘robar’ partidos que nos posicionen lo más alto posible».
Con un equipo renovado y una estructura sólida, Capri se planta en el escenario 2026 con un mensaje directo de su entrenador: están listos para dar pelea.
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