¡Debut con triunfo! Los Leones mostraron jerarquía y golearon a Japón
Tres años y medio de espera ecuménica llegaron a su fin de la mejor manera para la Selección Argentina masculina de hockey sobre césped. En su presentación en la Copa del Mundo, Los Leones derrotaron por 3 a 0 a Japón, combinando paciencia táctica, solidez en el arco y un despliegue de jerarquía individual en los momentos clave para arrancar la competencia con el pie derecho.
Del nerviosismo del arranque a la magia de la «conexión neerlandesa»
El encuentro comenzó con la intensidad lógica de un debut mundialista. Argentina avisó temprano de la mano de Bautista Capurro, quien profundizó por la banda derecha y envió un centro para Lucio Méndez Pin, cuyo disparo fue neutralizado por las piernas del arquero nipón. Tras esa primera aproximación, el juego atravesó un bache de imprecisiones producto de la ansiedad por el estreno. Sin embargo, cuando Japón logró romper líneas, el guardameta Tomás Santiago respondió con firmeza utilizando sus extremidades para ahogar el grito de gol asiático.
Superado el tramo de fricción, la jerarquía de los jugadores argentinos que militan en la liga de los Países Bajos fue la clave para destrabar el marcador. A los 20 minutos, Lucas Toscani metió un flick milimétrico de derecha a izquierda para Nicolás Keenan, quien recepcionó a media vuelta y envió la bocha al corazón del área; el propio «Lechuga» Toscani acompañó la maniobra con olfato goleador, atacó el punto penal y desvió el balón para estampar el 1-0 parcial.
Reflejos en el arco y el travesaño que ahogó el grito cordobés
En el reinicio tras el descanso largo, el conjunto japonés buscó la paridad a través del córner corto, pero se topó con una muralla: Tomás Santiago sacó a relucir sus reflejos para despejar una pelota de peligro con la mano izquierda.
La réplica de Los Leones no tardó en llegar y tuvo sello 100% cordobés. Tomás Domene capturó la bocha y sacó un violento latigazo de revés que hizo temblar el travesaño del arquero rival, en lo que fue el presagio de un dominio argentino que terminaría de consolidarse en el tramo final.
Ráfaga letal en el cierre para sentenciar la goleada
En el último cuarto, el equipo nacional apretó el acelerador aprovechando la desesperación de Japón, que adelantó sus líneas y dejó grietas en el fondo. Nicolás Della Torre avisó primero con un pase aéreo largo para Maico Casella, cuyo remate cruzado besó el segundo poste.
El gol flotaba en el aire y finalmente llegó a los 52′: tras una serie de rebotes dentro del círculo, Lucio Méndez Pin cazó la bocha y, con un revés vertical implacable, marcó el 2-0. Para bajar el telón a los 57′, Martín Ferreiro se lució en tres cuartos de cancha para iniciar una gran maniobra colectiva; tras un remate mordido de Méndez Pin, Maico Casella empujó la bocha sobre la línea para sellar el 3 a 0 definitivo.
Foto: Prensa de la CAH.
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