No habrá Finalissima
Por un desacuerdo de fechas y sedes entre la UEFA y la Conmebol, el duelo más esperado entre la Argentina de Scaloni y la España de Luis de la Fuente quedó oficialmente cancelado. Un golpe al espectáculo que obliga a recalcular la hoja de ruta de la Albiceleste.
Lo que asomaba como el gran examen de fuego antes de la cita máxima en Norteamérica terminó diluyéndose en los escritorios. Tras semanas de idas y vueltas, comunicados cruzados y una tensión diplomática que escaló más de lo previsto, la Finalissima 2026 entre Argentina y España no se jugará.
La trama de la cancelación parece sacada de un thriller burocrático. Con la sede original en Qatar descartada por la inestabilidad en Medio Oriente, la UEFA intentó imponer el Santiago Bernabéu como escenario. Sin embargo, desde la calle Viamonte, Claudio «Chiqui» Tapia se plantó: jugar en Madrid era entregar la localía y romper el principio de «equidad deportiva». La contrapropuesta argentina de mudar el duelo a Italia o Lisboa para el 31 de marzo chocó de frente con el rígido calendario europeo, que sentenció el final de las negociaciones este domingo.
¿Qué gana y qué pierde la Scaloneta con esta cancelación?
A menos de 100 días para el debut mundialista ante Argelia en Kansas City, la suspensión de este choque de planetas deja sensaciones encontradas en el predio de Ezeiza.
El principal dolor de cabeza para Lionel Scaloni es competitivo. Argentina llega al Mundial con un rodaje impecable en Eliminatorias Sudamericanas, pero con escasa medición frente a las potencias del Viejo Continente. España representaba el termómetro ideal: un equipo joven, con una circulación de pelota asfixiante (personificada en Lamine Yamal) que hubiera servido para ajustar la presión y la respuesta defensiva ante transiciones rápidas.
En el Grupo J (Argelia, Austria y Jordania), el seleccionado se enfrentará a estilos muy diversos, y perder la oportunidad de medirse con el campeón de la Eurocopa priva al cuerpo técnico de una «prueba de estrés» necesaria para los cruces de eliminación directa.
No todo es negativo. En una temporada donde el calendario de los jugadores en Europa está al límite, evitar un partido de altísima intensidad física y riesgo de lesiones es un alivio silencioso. Los referentes podrán enfocarse en terminar sus ligas sin el peso de una final intercontinental en el medio.
La AFA ya trabaja para organizar un amistoso el 31 de marzo en suelo argentino. Aunque el Monumental está descartado por la seguidilla de recitales de AC/DC, la posibilidad de jugar en la Bombonera o en el Interior permite que el equipo se nutra del afecto del público antes de partir hacia Estados Unidos.
La Selección ahora se refugiará en la tranquilidad de Ezeiza. Sin el brillo de la Finalissima, el objetivo muta: buscar un rival que brinde un ensayo serio, pero sin el desgaste político que dejó esta batalla de confederaciones. El camino a la cuarta estrella sigue intacto, aunque esta vez, sin el paso previo por el trono intercontinental.
–
Descubre más desde MetaGoles
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.