¡Drama en el descuento y milagro del VAR! Egipto e Irán igualaron en un cierre no apto para cardíacos
Los Faraones abrieron el marcador temprano gracias a Mahmoud Saber, pero los persas reaccionaron con orgullo: tras un penal fallado por Mehdi Taremi, Ramin Rezaeian estampó la paridad definitiva. En un final cinematográfico, el VAR le anuló correctamente el gol del triunfo a Irán por un fuera de juego milimétrico y un cabezazo en el travesaño salvó a Egipto sobre la hora. Con este resultado, el combinado africano clasifica segundo y chocará contra Australia en dieciseisavos de final.
En Seattle, Egipto empató ante Irán 1-1, por la 3° fecha del Grupo G en la Copa Mundial de la FIFA «México, Estados Unidos y Canadá 2026».
En una noche donde el búnker egipcio manejó las acciones de la posesión pero careció de la puntada final (en parte debido a la temprana dosificación de cargas de su máxima figura, Mohamed Salah), la selección persa apeló al amor propio para plantarle cara a una de las potencias de la CAF. El destino entrelíneas de este empate dejó sensaciones encontradas: alivio en los africanos por asegurar la clasificación y lamento en los asiáticos por lo cerca que estuvieron de la hazaña histórica.
Ráfaga de emociones, penal errado y justicia en el marcador
El libreto estratégico del compromiso deparó un arranque de partido absolutamente frenético. No se habían acomodado las piezas en el tablero geográfico de la cancha cuando, a los 4 minutos de juego, Mahmoud Saber aprovechó un grosero error de lectura del arquero Alireza Beiranvand para definir de caño y colgar el sorpresivo 1-0 a favor de Egipto.
Parecía que los Faraones encauzaban el trámite y el liderato del sector, pero Irán reaccionó de inmediato con una encomiable fortaleza sicológica.
La chance desde los doce pasos: Tras una falta en el área, el delantero estrella Mehdi Taremi se hizo cargo de ejecutar un tiro penal cruzado, pero falló su remate ante la gigantesca respuesta del guardameta Mostafa Shobeir, quien empezaba a transformarse en la gran barrera del cotejo.
El grito de desahogo (15′): El laboratorio iraní no se amilanó y siguió presionando la salida. Apenas unos minutos más tarde, tras otra intervención monumental de Shobeir, el lateral Ramin Rezaeian llegó con voracidad al rebote y, casi sin ángulo, firmó un golazo para decretar el 1-1.
A partir de ese cuarto de hora de locura, las pizarras se cerraron. Ninguno de los dos estrategas arriesgó piezas de más en la medular, apostando fundamentalmente a forzar el error en la entrega rival. La opción más clara antes del descanso volvió a ser persa, con un fiero cabezazo de Shoja Khalilzadeh que se marchó rozando el vertical.
Control estéril y el infarto del tiempo de descuento
En el complemento, el director técnico Hossam Hassan optó por una variante táctica y sicológica sumamente audaz al darle descanso tempranero a su emblema, Mohamed Salah, cuidando sus fibras para las batallas de play-offs. Aun sin su ancho de espadas, Egipto asumió el protagonismo geográfico, replegando a un combinado de Irán que, con el correr de los minutos, empezó a ver con buenos ojos el reparto de puntos.
Sabiendo que Bélgica estaba haciendo los deberes en el otro estadio (lo que obligaba a Egipto a buscar un gol más si quería arrebatarle el primer lugar de la zona), los Faraones quemaron las naves, pero el destino les deparó un epílogo cargado de dramatismo.
El susto del VAR (90+2′): En pleno asedio africano, Irán metió una contra letal. Tras una serie de rebotes caóticos en el área chica, el defensor Shoja Khalilzadeh la empujó al fondo de la red para desatar el festejo loco de la delegación asiática con el supuesto 2-1. Sin embargo, tras la milimétrica e hípertecnológica revisión en la cabina del VAR, el tanto fue anulado por una posición adelantada de escasos centímetros.
El metal salvador (90+5′): En la última jugada del compromiso, la épica volvió a coquetear con el búnker persa cuando Saeed Ezatolahi ganó en las alturas tras un centro llovido, pero su violento testarazo se estrelló de lleno en el travesaño de un Shobeir ya vencido. Milagro absoluto para Egipto y pitazo final.
Destino sellado hacia los dieciseisavos de final
Las matemáticas del Grupo dictaminaron consecuencias inmediatas para la planificación estratégica de los play-offs. Con este empate con sabor a milagro, Egipto selló formalmente su clasificación a los dieciseisavos de final ocupando el segundo lugar del cuadrangular. El fixture de la Copa del Mundo de la FIFA 2026™ ya le tiene asignado su próximo búnker de operaciones y un examinador de altísima intensidad física: los Faraones jugarán la próxima ronda ante la Selección de Australia.
Por el lado de Irán, la delegación se despide del suelo norteamericano con la frente en alto, habiendo demostrado un rigor competitivo y una mística colectiva que estuvo a tan solo unos centímetros y un travesaño de transformarse en hazaña ecuménica. Las llaves del todo o nada ya se empiezan a unificar.
Síntesis:
Egipto 1: Mostafa Shoubir; Mohamed Hany, Ramy Rabia, Mohamed Abdelmoneim, Ahmed Fatouh; Mahmoud Saber, Mohanad Lashin; Mostafa Ziko, Mohamed Salah, Emam Ashour; y Trezeguet.
Cambios: 14′ Yasser Ibrahim por Abdelmoneim; ET’ Marwan Attia por Saber y Omar Marmoush por Ashour; 56′ Zizo por Salah; 75′ Hamza Abdelkarim por Ziko.
DT: Hossam Hassan.
Irán 1: Alireza Beiranvand; Ramin Rezaeian, Hossein Kanani, Shoja Khalilzadeh, Ali Nemati, Milad Mohammadi; Saman Ghoddos, Mohammad Ghorbani, Saeid Ezatolahi; Mehdi Taremi y Mohammad Mohebbi.
Cambios: ET’ Saleh Hardani por Kanani; 66′ Shahriyar Moghanloo por Ghoddos; y 90’+ Alireza Jahanbakhsh por Mohebbi.
DT: Amir Ghalenoei.
Goles: 4′ Mahmoud Saber (Egipto); y 13′ Ramin Rezaeian (Irán).
Amonestados: Saber, Ibrahim y Lashin en Egipto; Kanani, Ali Nemati, Ezatolahi y Khalilzadeh en Irán.
Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia).
Estadio: «Lumen Field», Seattle (Washington); Estados Unidos.
Foto: Prensa de la Seleción de Egipto.
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