¡Huevos, corazón y a la final! Argentina lo dio vuelta ante Inglaterra en un final de película y sueña con el bicampeonato
El conjunto inglés se había puesto en ventaja con un gol de Gordon, pero la Albiceleste nunca bajó los brazos: Enzo Fernández clavó un golazo al ángulo y Lautaro Martínez metió un cabezazo agónico tras una genialidad de Messi para desatar la locura nacional. El domingo jugamos la final ante España.
En Atlanta, Argentina venció a Inglaterra por 2-1, en la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA «México, Estados Unidos y Canadá 2026».
Pierna fuerte, ajedrez táctico y dominio albiceleste
El partido de semifinales comenzó exactamente como se preveía en la previa: un clima de absoluta tensión, con ambos seleccionados notablemente influenciados por el ambiente ensordecedor y la enorme rivalidad. Desde el pitazo inicial, cada pelota se disputó como si fuera la última, con un exceso de fuerza y fricción que por momentos atentó contra la fluidez del juego asociado, pero que evidenciaba lo que estaba en juego.
En la pizarra, Lionel Scaloni sorprendió tácticamente al plantar a Simeone por la banda derecha y a Álvarez volcado por la izquierda, buscando emparejar el gran despliegue por fuera que proponía el combinado inglés. El elenco europeo apostó primero por un libreto de estudio y cautela; aunque intentó ser profundo en un par de trepadas, sus aproximaciones no pasaron de dos centros llovidos que fueron desactivados con total seguridad por Dibu Martínez.
En la mitad de la cancha, el mediocampo argentino empezó a ganar la pulseada. Con paciencia y relevos inteligentes, la Selección logró asfixiar los circuitos de Bellingham y cortar de raíz cualquier intento de conexión con su gran referente de área, Kane. Tras la pausa de hidratación, la superioridad albiceleste se acentuó: Argentina monopolizó el control del balón con agresividad y criterio, arrinconando poco a poco a Inglaterra contra su propio campo de juego, al punto de dejar a Kane completamente aislado en el círculo central.
Sobre el cierre de la primera mitad, Inglaterra reaccionó mediante pelotazos largos y faltas conseguidas cerca del área grande. Las jugadas de pelota parada fueron su mejor argumento: primero avisó Anderson con un cabezazo incómodo que se fue desviado, y luego Stones sacó un potente disparo que obligó a una gran estirada de Dibu Martínez para mandarla al córner. Argentina respondió rápido con una avivada: en un tiro libre lejano, Messi jugó rápido para Paredes y fue a buscar la devolución; tras una serie de rebotes en la defensa inglesa, Enzo Fernández capturó el balón en la frontal y sacó un zapatazo furioso que pasó besando el travesaño de Pickford. El telón del primer tiempo se bajó con un 0-0 que reflejaba la paridad de una batalla durísima, pero con una mejor imagen colectiva del lado argentino.
El baldazo de agua fría y el ajedrez de los DT
En el complemento, las pulsaciones subieron aún más. Argentina continuó mostrando una circulación de pelota más prolija y paciente, mientras que Inglaterra prefirió replegarse en su campo, apostando a su histórico libreto de refugiarse atrás y salir con envíos largos para explotar las transiciones rápidas.
La primera llegada de verdadero peligro de la segunda mitad nació en los pies de Álvarez, quien presionó alto por la banda derecha, recuperó de forma fantástica y ensayó dos remates consecutivos dentro del área: el primero fue bloqueado heroicamente por Spence y el segundo rebotó para irse al córner. Pero cuando mejor se acomodaba la Selección en terreno rival, llegó el golpe británico.
El gol inglés (1-0): A los 9 minutos, Rice capturó un rebote corto en tres cuartos de cancha y abrió rápido para Rogers por la banda derecha. Este último aprovechó el espacio libre y sacó un centro rasante y milimétrico al segundo palo que encontró la diagonal de Anthony Gordon, quien apareció por detrás de Molina para empujar la pelota a la red y batir a Dibu Martínez.
A pesar de la desventaja, el gol no alteró el rumbo estratégico de la Albiceleste, que continuó siendo la dueña absoluta del esférico. En contraste, Inglaterra se replegó exageradamente atrás para defender con uñas y dientes la mínima diferencia.
Argentina generó opciones clarísimas para alcanzar el empate. La más nítida antes del segundo descanso para hidratación fue un gran centro enviado desde el sector derecho que Nico González conectó de cabeza con destino de red, pero el arquero Pickford sacó una mano milagrosa sobre la mismísima línea de meta.
Los minutos finales se convirtieron en un choque de estilos muy marcado desde los bancos. Scaloni quemó las naves realizando variantes netamente ofensivas para ir a buscar la victoria, mientras que Tuchel optó por un libreto conservador, realizando cambios defensivos para intentar aferrarse al resultado a como dé lugar. Esa ambición argentina terminó inclinando la balanza de manera definitiva.
¡Locura y remontada histórica en el cierre!
El fútbol suele premiar al que busca, y en los últimos cinco minutos de juego la justicia divina se hizo presente en el estadio de Atlanta.
El bombazo del empate (1-1): A los 40 minutos, en una jugada preparada de tiro de esquina, Messi decidió jugar corto para Enzo Fernández. Aprovechando que toda la defensa inglesa estaba volcada dentro del área chica esperando el centro, el mediocampista levantó la cabeza y sacó un derechazo teledirigido y con una rosca espectacular que se coló directo en el ángulo de Pickford. Golazo antológico para poner las tablas en el marcador.
El gol del empate fue una inyección anímica demoledora. Argentina olió sangre y se llevó por delante a Inglaterra, arrinconándola contra su arco. La estocada final, la que valía un boleto a Nueva York, estaba al caer.
El gol de la final (2-1): A los 47 minutos, con el tiempo cumplido, Nico González acomodó con criterio un pase para Mac Allister sobre la derecha. El potente remate del volante de Liverpool se estrelló de lleno en el poste izquierdo de Pickford; la pelota salió despedida con fuerza, pero Lionel Messi, con una fe y una entrega inquebrantables, corrió al límite y la rescató milímetros antes de que cruzara la línea de lateral. Sin perder un segundo, el capitán metió un centro perfecto con rosca aérea que Lautaro Martínez, ganando la posición con el alma, conectó de cabeza para inflar las redes.
¡Próxima parada: La gran final de América ante España en Nueva York!
El pitazo final del encuentro desató un desahogo Monumental en las tribunas y en cada rincón del país. Argentina superó la enorme adversidad, sacó a relucir la garra que la caracteriza y se metió en su segunda final del mundo consecutiva, decidida a revalidar la histórica corona obtenida en diciembre de 2022.
La gran final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 se jugará el próximo domingo 19 de julio a las 16:00 (hora de Argentina) en el imponente MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva York. El rival a vencer será la encendida España, que viene de dejar en el camino a Francia.
Síntesis:
Inglaterra 1: Jordan Pickford; Reece James, John Stones, Marc Guéhi, Djed Spence; Declan Rice, Elliot Anderson; Morgan Rogers, Jude Bellingham, Anthony Gordon; y Harry Kane.
Cambios: 71′ Ezri Konsa por Gordon; 81′ Dan Burn por James y Nico O´Reilly por Rice; 95’+ Marcus Rashford por Spence y Ivan Toney por Stones.
DT: Thomas Tuchel.
Argentina 2: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; Giuliano Simeone, Leandro Paredes, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández; Lionel Messi y Julián Álvarez.
Cambios: 63′ Nicolás González por Paredes; 72′ Rodrigo De Paul por Simeone, Gonzalo Montiel por Molina y Nicolás Otamendi por Lisandro Martínez; y 80′ Lautaro Martínez por Tagliafico.
DT: Lionel Scaloni.
Goles: 54′ Anthony Gordon (Inglaterra); 85′ Enzo Fernández (Argentina); y 92’+ Lautaro Martínez (Argentina).
Amonestados: Anderson en Inglaterra; Lisandro Martínez, Romero y De Paul en Argentina.
Árbitro: : Ismail Elfath (Estados Unidos).
Asistentes: Corey Parker y Kyle Atkins (Estados Unidos).
Cuarto árbitro: Maurizio Mariani (Italia).
Árbitro reserva: Daniela Bindoni (Italia).
VAR: Marco Di Bello (Italia), Juan Lara (Chile), Tatiana Guzmán (Nicaragua), Armando Villarreal (Estados Unidos) y Joseph Dickerson (Estados Unidos).
Estadio: «Mercedes-Benz Stadium, Atlanta (Georgia); Estados Unidos.
Foto: Prensa de la Conmebol.
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