¡Jerarquía de campeón! Argentina liquidó a Austria con un Messi histórico
La Albiceleste sufrió ante la asfixiante presión del equipo de Ralf Rangnick, pero sacó a relucir su chapa competitiva para imponerse por 2-0. Tras fallar un penal, Lionel Messi se redimió con un doblete magistral para convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales (17 tantos). Thiago Almada fue el eje conductor en los momentos más espesos y Lautaro Martínez completó un despliegue descomunal de sacrificio.
En Dallas, Argentina venció a Austria por 2-0, en la 2° fecha del Grupo J por la Copa Mundial de la FIFA «México, Estados Unidos y Canadá 2026».
Los dirigidos por Ralf Rangnick plantearon un escenario sumamente complejo desde el orden y la intensidad física, obligando a la Scaloneta a replegarse con los dientes apretados y apelar a la jerarquía individual para destrabar el nudo conceptual.
Los tres pilares de la victoria albiceleste
Para entender cómo Argentina destrabó un compromiso que asomaba espinoso, es indispensable poner la lupa sobre tres rendimientos individuales que sostuvieron la estructura colectiva.
Lionel Messi (El tótem absoluto): El capitán vivió una tarde de emociones extremas. Demostró que la mística no entiende de lógicas: falló un penal tempranero, pero lejos de salir del partido, caminó la cancha con inteligencia, anotó un golazo de jugada para abrir la cuenta y selló el triunfo en el epílogo con una genialidad en el área chica para estirar su leyenda como el máximo artillero histórico de la cita máxima con 17 gritos.
Thiago Almada (El conductor de emergencia): En los pasajes del primer tiempo donde Austria bloqueó los circuitos hacia Messi y asfixió a la dupla Alexis Mac Allister / Enzo Fernández, Almada se hizo cargo de la pelota. El joven volante se vistió de enlace, oxigenó la medular y rompió líneas con su conducción, siendo el nexo clave para habilitar al capitán en el primer gol.
Lautaro Martínez (Sacrificio inquebrantable): El delantero del Inter de Milán completó una tarea colosal que no se mide solo en goles. Fue un guerrero solitario que luchó cuerpo a cuerpo contra la rústica zaga de Kevin Danso y Stefan Posch (forzando el penal del arranque), pero además se brindó al máximo en el retroceso, presionando la salida austriaca y colaborando en la primera línea de defensa.
Presión rojiblanca, penal errado y el sello del «10»
El pitazo inicial dio paso a un arranque sumamente parejo. Austria sorprendió con una presión alta asfixiante, parando tres hombres en el frente de ataque para tapar la salida limpia de Argentina. El esquema 4-4-2 dispuesto por Lionel Scaloni lucía demasiado estructurado y le costaba imponer condiciones entrelíneas.
Sin embargo, a los 3 minutos de juego llegó la primera ruptura conceptual: Messi filtró un pase quirúrgico para la diagonal de Lautaro Martínez; cuando el «Toro» se disponía a rematar frente al arquero Alexander Schlager, Posch y Danso lo barrieron de forma lícita según la primera impresión, pero el VAR convocó al árbitro egipcio Amin Mohamed para revisar la acción. Cinco minutos después, se dictaminó la pena máxima. A los 8′, Messi se hizo cargo de la ejecución, pero su remate se fue muy abierto por el palo izquierdo.
La salvada envalentonó a Austria, que monopolizó el balón durante un cuarto de hora, obligando a Argentina a replegarse en su propio campo. A pesar del dominio territorial, la visita careció de precisión en el pase final y solo inquietó con un centro paralelo que cruzó toda el área chica sin encontrar receptor.
Argentina despertó gracias a la paciencia. A los 38 minutos, tras una excelente recuperación de Mac Allister en la medular, Almada tomó la lanza, condujo con prestancia y abrió hacia la izquierda para Facundo Medina; el lateral envió un centro rasante hacia la medialuna donde apareció Lionel Andrés Messi, quien sacó un zurdazo seco y cruzado a contrapierna de Schlager para inflar las redes y estampar el 1-0.
Resistencia, contragolpe y la estocada final
En el complemento, Austria repitió el libreto: controló el esférico hasta tres cuartos de cancha, pero chocó sistemáticamente contra el muro defensivo edificado por Scaloni. La primera aproximación de peligro para los europeos llegó mediante un violento tiro libre de Marcel Sabitzer que Emiliano «Dibu» Martínez repelió con seguridad.
Entendiendo que el protagonismo era del rival, Argentina apostó al contragolpe y dispuso de chances claras para estirar la ventaja: Enzo Fernández tuvo el segundo en sus pies tras recibir dentro del área, pero su remate fue bloqueado de forma providencial por Danso. Luego, Messi sacó un disparo que se marchó lamiendo el poste y Nicolás González avisó con un frentazo apenas desviado tras un tiro de esquina.
Austria tuvo su oportunidad con un cabezazo alto de Michael Gregoritsch y un avance rápido donde Medina debió cruzarse de manera milagrosa para mandar la pelota al córner. Los corazones argentinos se paralizaron también con un frentazo de Patrick Wimmer que se fue desviado ante la mirada del arquero argentino.
Con el ingreso de Leandro Paredes para equilibrar el mediocampo, llegó el desahogo definitivo a los 49 minutos (94′ global):
La genialidad del cierre: Paredes interceptó un envío largo y cedió para Messi. El «10» encaró a Konrad Laimer mientras Julián Álvarez y el propio Paredes picaban en velocidad por el otro extremo. La pelota fue para la «Araña», quien remató ante el achique del arquero; en el rebote, Paredes asistió a Messi, quien tiró un taco, dejó en el camino a la defensa y al guardameta y, tras un rebote fortuito en el despeje, se arrojó al suelo para sacar un zurdazo que pasó entre las piernas de Nicolas Seiwald, sellando el 2-0 definitivo.
Triunfazo, pasaporte en mano y la mira en el liderazgo
Argentina sacó adelante un examen sumamente espinoso que sirvió para ratificar el carácter del plantel en los escenarios de máxima exigencia. Nuevamente Lionel Messi, el mismo que convivió con la frustración del penal errado en el arranque, se encargó de abrir y cerrar el partido para asegurar de forma matemática la clasificación de la Albiceleste a los dieciseisavos de final.
La acción del Grupo J continuará este sábado a partir de las 23:00 (horario argentino), cuando el combinado nacional mida fuerzas ante Jordania con el firme objetivo de abrochar el primer lugar de la zona.
Síntesis:
Argentina 2: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Facundo Medina; Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Thiago Almada; Lionel Messi y Lautaro Martínez.
Cambios: 56′ Nicolás Otamendi por Romero; 63′ Julián Álvarez por Almada y Nicolás González por Lautaro Martínez; 81′ Leandro Paredes por De Paul; Nicolás Tagliafico por Medina.
DT: Lionel Scaloni.
Austria 0: Alexander Schlager; Stefan Posch, Kevin Danso, David Alaba, Konrad Laimer; Nicolas Seiwald, Xaver Schlager; Romano Schmid, Paul Wanner, Marcel Sabitzer; y Michael Gregoritsch.
Cambios: 66′ Marco Friedl por Alaba, Alexander Prass por Posch y Marko Arnautovic por Wanner; 77′ Patrick Wimmer por Schmid; y 84′ Carney Chukwuemeka por Gregoritsch.
DT: Ralf Rangnick.
Goles: 37′ y 94’+ Lionel Messi (Argentina).
Amonestados: Medina y Paredes en Argentina; Posch y Laimer en Austria.
Árbitro: Amin Mohamed (Egipto).
Asistentes: Mahmoud Abouelregal y Ahmed Hossam Taha.
Cuarto árbitro: Alejandro Hernández (España).
Árbitro suplente: Diego Sánchez (España).
Estadio: «AT&T Stadium», Arlington (Texas); Estados Unidos.
Foto: Prensa de la Selección de Argentina.
–
Descubre más desde MetaGoles
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.